A su vez, en otra gestión llevada a cabo esta semana, la institución insistió en su pedido para evitar el desarrollo de actividades informales de comercialización en la vía pública.

El Centro Empresario, Comercial, Industrial y de Servicios de Río Cuarto (CECIS acaba de elevar una nota al presidente de EPEC solicitando que el Directorio de esa empresa provincial “realice una revisión del cuadro tarifario T2 General y de Servicios, donde están comprendidos numerosísimos comercios, gran cantidad de industrias y, en resumen, micro, pequeñas y medianas empresas  que constituyen  el sector mayoritario al que representa nuestra entidad”.

En ese escrito (entregado el 17/6), el CECIS recordó la reunión que dirigentes de la institución mantuvieron el 22 de mayo con autoridades de EPEC, “en la que pudo dialogarse abiertamente sobre este tema que tanto nos preocupa” y se les transmitió que se apreciaba lo dispuesto en lo que se refiere a la categoría T3, al aplicarse una baja de tarifas que favoreció a grandes las industrias.

Por otro lado, en la presentación cursada esta semana el CECIS le remarcó al titular de EPEC que en aquel encuentro “desde la empresa se reconoció que en la actualidad las tarifas T2 no estaban siendo competitivas, por lo que planteamos asimilarlas al nivel de otras provincias”.

También en la nota de la entidad gremial empresaria local se resaltó: “Estudios efectuados en la materia abren camino para concluir  que, por la manera en la que se configura el precio de la energía al usuario final, no surgen elementos técnicos o económicos que permitan poner en evidencia o justifiquen diferencias con otras jurisdicciones. Por otro lado, y en la medida que la disponibilidad de información lo permite, no ha sido posible hallar en países de la región, e inclusive en países de otros continentes, disparidades de precios semejantes en ciudades o estados de un mismo país. A todo lo cual podrían agregarse importantes antecedentes que, al menos, habilitarían una revisión integral de las tarifas que hoy rigen en nuestra provincia”.

Seguidamente, la nota especifica: “Independientemente de cuestiones de orden técnico que pudieren existir, y que en algún momento debieran reexaminarse,  lo que pretendemos exponer, señor presidente, es que entendemos que resulta indispensable una inmediata disminución de las tarifas para el sector antes mencionado”

En el texto, a continuación, se pone de relieve: “Avala este pedido un escenario económico extremadamente complejo para el sector mipyme, con estrepitosas caídas para aquellas empresas que no pudieron trabajar o producir normalmente durante la emergencia decretada por la pandemia del coronavirus, más allá de la decisión de acordar  un plazo superior a los 30 meses –determinación que igualmente es dable destacar- para que aquellos que no están en condiciones de hacer frente a sus compromisos de pago”.

Para el CECIS, “si se considera, además, que las micro, pequeñas y medianas empresas tienen un acumulado de deudas con proveedores, AFIP, alquileres, expensas y bancos, que aumentó exponencialmente tras el aislamiento preventivo y obligatorio; a lo que se suma la carga de impuestos provinciales (sobre todo Ingresos Brutos) y nacionales, es vital la implementación de medidas que lleguen con celeridad, con especial atención en este sector productivo”.

En la nota, se señala, asimismo, que “desde el CECIS venimos solicitando que se tomen las medidas correspondientes en tiempos de necesidad y urgencia, a su vez pensando en los tiempos difíciles que vendrán. La única manera de sortear esta crisis, es asegurando la supervivencia de las empresas”.

“Insistimos en nuestra solicitud de que esa empresa disponga una rebaja en las tarifas en la categoría T2, que las torne más competitivas con respecto a otros estados provinciales, lo que configuraría un paliativo para un elevadísimo número de empresarios y emprendedores que hoy no saben ya cómo hacer para sostener sus establecimientos y preservar las fuentes de trabajo de las que dependen miles de familias”, concluye expresando la petición efectuada por el CECIS.

Gestiones para evitar actividades comerciales informales

En otro orden, el Centro Empresario se dirigió a la Defensoría del Pueblo de Río Cuarto para exponer su “inquietud por  las actividades  comerciales  informales que, hasta hace pocos meses atrás, se han venido desarrollando en la vía pública, en puestos fijos, semifijos o con instalaciones desmontables, en el ámbito de esta ciudad”. Por ese motivo, “ante la eventualidad de que vuelvan a instalarse- le solicitó su intervención “para evitar que se repita esa situación que tanto afectaba al comercio riocuartense, el que ya venía padeciendo  graves dificultades económicas y hoy, encima, se halla duramente golpeado por la crisis global que se ha desatado por la pandemia del coronavirus y teniendo por delante un contexto de alarmante incertidumbre”.

La entidad formalizó su planteo -el 17/6- a través de una nota dirigida a Ismael Rins, titular de la Defensoría, en la que puntualiza: “Previamente a establecerse el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la presencia de quienes ejercían ese quehacer era perfectamente corroborable con una simple recorrida por las calles del microcentro, principalmente,  aunque se extendía a zonas un poco más alejadas y a otros puntos, lo cual fue denunciado con frecuencia por esta entidad, que por ende también pidió al Municipio que se legislara al respecto”.

En el escrito, el CECIS le manifiesta al Defensor que, “pese a numerosas gestiones realizadas, hasta la actualidad no se ha encontrado la respuesta que sería dable esperar de parte de las autoridades”.

“Los establecimientos comerciales legalmente emplazados –a los que este Centro Empresario representa- se enfrentaban a los severos perjuicios que ocasionaban quienes ejercían actividades de venta en la vía pública sin estar debidamente habilitados ni autorizados de conformidad con las normas vigentes en la materia”, sostiene la nota.

Se le recordó a Rins que “se propusieron intervenciones con la finalidad de lograr mejoras sustanciales en la calidad de vida de quienes habitamos Río Cuarto, al igual que optimizar la atractividad de la misma para quienes la visitan, ejecutando y proyectando acciones destinadas a solucionar problemas existentes, pero sin perder de vista el futuro”. Y que “en incontables ocasiones también manifestamos que dichos emplazamientos, además de entorpecer el normal desplazamiento de las personas, eran causa de competencia desleal respecto de los comercios formalmente establecidos, de uso y abuso sobre el espacio público, y de precarización del paisaje urbano, entre otros factores negativos. A su vez, dijimos que tampoco contribuían –sino todo lo contrario- con el objetivo en pos del cual la Municipalidad y este Centro Empresario resolvieron en su momento trabajar conjuntamente para revitalizar, jerarquizar y ordenar  esa estratégica zona”.

En otro párrafo de la nota, la institución subraya: “Debido a la normativa con la que el Gobierno Nacional instauró el citado aislamiento social, preventivo y obligatorio, vemos que el panorama que se apreciaba, que la imagen que el centro ofrecía, ahora es totalmente distinta; es decir, ha cambiado sustancialmente”.

“Mucho nos interesa que quede claro que nuestro Centro Empresario respeta y lucha con firmeza a favor de la libertad de trabajo, pero en el marco de la igualdad ante la ley, de forma de garantizar la competencia leal y de sostener una armoniosa convivencia”, le explicó en su nota el CECIS a Rins, a quien le pide “su apoyo y que  interceda para que se aplique lo dispuesto por la Ordenanza y decretos reglamentarios vigentes.