Entre ellas el  CECIS y Cámaras adheridas, el jueves 20 de este mes, firmaron un documento conjunto. Ello ocurrió en la sede Río Cuarto de la Unión Obrera Metalúrgica y, con tal motivo, los dirigentes ofrecieron una conferencia de prensa.

Ese escrito expresa lo siguiente:

El conjunto de instituciones representativas de la producción y del trabajo de Río Cuarto, y como resultado de un análisis practicado al efecto, llegamos a la conclusión que, para no continuar el proceso de declinación de la actividad industrial, que se registra desde hace 35 años, es de imperiosa necesidad fortalecer la producción. Ese es el camino para generar el empleo que la ciudad y la zona  requieren y hacer realidad lo que desde la Nación y la Provincia  han proclamado, como es que nuestra ciudad sea la Capital   Agroalimentaria, ya que el potencial que representa la producción agropecuaria, la localización geográfica -con sus vías de comunicación- y la formación profesional brindada por la Universidad Nacional, ofrecen condiciones inmejorables para que la industria pueda desarrollarse.

Cuando la Nación,  a principios de los años ochenta, puso en vigencia la Ley de Promoción Industrial para las provincias del Noroeste, en la que estaba incluida la provincia de San Luis, generó un impacto negativo que aún estamos padeciendo en la industria riocuartense, puesto que a sólo 100 kilómetros se presentaron condiciones tan beneficiosas  que casi todas las industrias locales más importantes  abrieron sucursales o directamente se trasladaron hacia allá, y de las que no lo hicieron, muchas desaparecieron, lo que determinó que, por varios años, no tuviéramos evolución industrial,  haciendo que también golpeara en el comercio y en los servicios, disminuyendo ostensiblemente la tasa de crecimiento económico de la ciudad.

Conociendo ese potencial de esta región, el Gobierno de la Provincia de Córdoba declara como Capital Agroalimentaria a Río Cuarto. Pero para que ello se torne realidad precisamos que se  generen instrumentos  y se gestione a través de todos los niveles del Estado para que esa declaración se materialice y no quede en un simple enunciado. Por lo cual instamos a que se trabaje, entre otros,  sobre los siguientes temas:

1 – Robustecer la infraestructura del cordón industrial, científico y tecnológico del Gran Río Cuarto. Nos referimos a la infraestructura básica, como parques industriales, energía eléctrica, gas natural, e infraestructura para la logística y la producción. Del mismo modo, sumar en agenda de gobierno todo el potencial científico y tecnológico que se pueda anexar en este entramado.

2 – Planificar el Desarrollo Industrial sostenible, por medio de estudios técnicos y mesas sectoriales, pero fundamentalmente con una fuerte decisión política de concretar lo planificado en acción real.

3 – Potenciar y articular la Educación Técnica en sus niveles informales como en los niveles de pregrado, grado y posgrado, para lograr un diferencial competitivo orientado a la inclusión social laboral, profesionalización de los mandos medios de la Industria Pyme y la oportunidad emprendedora y empresaria de quien apueste a la inversión y la producción.

4 – Acompañamiento activo de las autoridades de los tres niveles del Estado para potenciar y expandir la producción local, generando oportunidades desde la promoción industrial, el compre local y la proyección de la oferta de nuestros productos a la región y el mundo.

5 – Consideramos que el perfil agroalimentario con una fuerte competitividad en el sector primario nos brinda una ventaja comparativa que es necesario convertir en una ventaja competitiva a        partir de una fuerte acción del sector privado como del sector público, estableciendo políticas públicas de mediano y largo plazo con un presupuesto definido y una acción política real y permanente.

Algunas de las entidades que suscribieron el documento fueron el CECIS, Cámaras adheridas, el Consejo Económico y Social, la delegación local de la CGT y la Sociedad Rural de Río Cuarto.