Encuentro Empresario Provincial de FEDECOM en Miramar

 

Se emitió un documento mediante el que se reclaman “políticas de Estado con un claro horizonte de progreso”.

La Federación Comercial de Córdoba (FEDECOM) celebró el 30 y 31 de agosto su 39º aniversario en el marco de una reunión institucional desarrollada en el Centro Comercial, Industrial, Hotelero y Prestador de Servicios de Miramar de Ansenuza.
Del encuentro participó más de un centenar de empresarios representantes de los diversos Centros que integran esta institución de segundo grado. En representación del CECIS estuvieron presentes las integrantes de la Comisión Directiva de nuestra institución: Mirian Acosta y Angeles Santander.
Durante la reunión se analizó la crítica situación que atraviesa el sector comercial de Córdoba y del país y también se brindó por las casi cuatro décadas de existencia de FEDECOM. En el cierre, Mirian Acosta agradeció a la Federación su reciente nombramiento como coordinadora general de Mujeres FEDECOM.

Mirian Acosta, Javier Damiano (vicepresidente de FEDECOM) y Angeles Santander.

Documento

Los dirigentes empresariales representantes de las 65 cámaras y centros comerciales adheridos del interior de la provincia confeccionaron y suscribieron un  documento en el que reclaman políticas de Estado con un claro horizonte de progreso a los gobernantes y candidatos a ocupar los más altos puestos en la conducción del país,

“Nuestro país no resiste cambio de trayectorias donde las alternativas que hoy nos parecen solución, mañana nos representan el camino directo hacia el fracaso”, aseguran los dirigentes en erl texto firmado.

“Los ejemplos de consensos y pactos políticos institucionales abundan en el mundo. Los países que recorrieron ese camino, hoy nos aventajan en todos los aspectos y, a la vez, nos marcan el trayecto a seguir”, agregaron.

Por ello, y desde la dimensión productiva que representan, peticionan  por “el fomento de las inversiones; por un horizonte de desarrollo; por la equidad tributaria con un Estado progresista en lugar de un estado confiscatorio; por la seguridad jurídica; por una adecuada relación entre el capital y el trabajo; por un régimen laboral coherente y no penalizador; por un impulso al empleo genuino como antítesis al actual sistema que lo destruye, y por la diferenciación entre las pymes y las grandes empresa”.

Según el documento, los siguientes son los puntos que consideran deben implementarse en razón de lo enunciado anteriormente:

  • Reforma impositiva integral, que lleve a una simplificación de la estructura tributaria y con una marcada diferenciación en los porcentajes de imposición en favor de las empresas pymes que no soportan los altos costos impositivos.
  • Plan de Productividad y empleabilidad que contemple una adecuación de las normas y convenios laborales a las nuevas realidades productivas con una marcada diferenciación en los costos laborales – NO SALARIALES – que hagan posible el incremento de la empleabilidad por parte del sector que mayor trabajo genera en nuestro país – PYME-.
  • Reactivación del mercado interno, mediante la baja sostenida y definitiva de la inflación que deteriora de manera permanente los salarios e ingresos de los consumidores, planes de financiamiento permanente con tasas atractivas para compradores y costos razonables para el comercio minorista.
  • Protección de la rentabilidad de nuestras pymes, eliminando costos que erosionan sus ganancias, tales como impuesto a los débito y créditos, costos financieros de tarjetas de crédito que cobran sus intereses a través de la facturación del comercio, procurar el cese de la transferencia de los recursos del sector pyme en beneficio del sector financiero (modificación Ley de tarjetas de crédito).
  • Acceso a créditos de fomento a la producción para la adquisición de tecnología; para la adaptación del comercio minorista a las nuevas tecnologías; para que las pymes puedan generar valor agregado a sus estructuras, con tasas adecuadas al destino.

“Hoy vivimos tiempos complicados, con un indicador significativo que es la pobreza que afecta a gran parte de los ciudadanos, salarios bajos, falta de servicios públicos, educación, servicios de salud insuficientes y la informalidad laboral”, indicaron y agregaron: “El sector privado en general, y el sector pyme en particular, está atravesando una vez más una fuerte crisis debido a la baja actividad económica y una caída en las ventas que ya lleva más de 17 meses consecutivos, sujetos a una presión impositiva tan alta que no registra antecedentes en nuestra historia económica reciente y , sumado a ello, la fijación de tarifas de servicios públicos, y la inflación creciente que han llevado,  junto a  otros factores,  a una situación en la mayoría de los casos difícil de sobrellevar y en otros, a la imposibilidad de superarlas debiendo incluso llegar a dejar una actividad al no poder subsistir”.